«Suerte que no era uno de los nuestros»

En artículos anteriores, decíamos que uno de los problemas de la Justicia, es que ésta no es independiente. Por un lado ésta parece estar manejada por unos hijos invisibles, cuyo cabo o extremo parece que finaliza en manos del Poder Político. Por otro lado, nos encontramos con Jueces expedientados en multitud de ocasiones, y que parte de éstas fueron revocadas debido a la caducidad de los correspondientes expedientes disciplinarios. El principal implicado en la trama, pide amparo al Consejo General del Poder Judicial, debido al acoso institucional y mediático que dice sufrir, siéndole denegado de forma unánime por los miembros del referido Órgano Judicial. Todo este embrollo, me da más que pensar, y tener temor, ante la falta de de seguridad jurídica e indefensión a la que estamos sometidos diariamente, teniendo la "espada de Damocles" continuamente sobre nuestras cabezas, sin que seamos conscientes de ello. De lo único que somos conscientes o por lo menos, deberíamos, es que en esta vida más vale caer en gracia que ser gracioso. Miedo me da. Acceso.

Comparte en Redes:

Relacionados

Solverwp- WordPress Theme and Plugin